DISEÑADORES Y ENCUADERNACIÓN

DISEÑADORES Y ENCUADERNACIÓN

 

A menudo sucede lo mismo: un diseñador edita y diseña un libro que luego quiere hacer encuadernar a mano, ya sea porque se trate de una publicación de pocos ejemplares o de un ejemplar único. Lleva entonces su libro ya impreso al encuadernador... y este se encuentra con un sinnúmero de hojas sueltas, impresas casi de borde a borde, y sin hojas de guarda o de respeto. Es decir, un libro cuyas posibilidades de encuadernación serán muy restringidas y que, por lo tanto, nunca permitirán lo esencial de una bien hecha: que el libro se abra completa y perfectamente.
Alguna vez un experto en comportamiento animal dijo que el problema entre perros y gatos reside esencialmente en que ambos utilizan los mismos gestos -agitar la cola, bajar las orejas, arquear el lomo, sostener la mirada o no mirarse, etc.- para expresar cosas totalmente distintas, lo que los lleva, por consiguiente, a una absoluta 'incompresión de lectura' del otro, con las consecuencias que todos conocemos.

Algo parecido sucede con encuadernadores y diseñadores de libros, pero al revés: utilizamos distintas palabras para nombrar las mismas cosas: hoja/página, cuadernillo/librillo, guardas/hojas en blanco, etc.

Es por eso que nos parece importante acotar y precisar algunos términos. Es decir, dar a conocer a los diseñadores lo que, para nosotros, significan hoja, página y cuadernillo, y luego los tres elementos esenciales sobre los que se construye una buena encuadernación (y, de paso, una edición perfecta): cuerpo del librohojas de respeto y hojas de guarda.

Como vemos en la imagen, para un encuadernador, una hoja es un pliego entero que se divide en dos páginas; y las páginas no tienen derecho/revés (cada página es una sola, con su derecho y su revés).

En cuanto a los términos cuerpo del libro y hojas de respeto y de guarda, estas últimas se definen como sigue:
Hoja de guarda: la hoja que se encuentra al abrir el libro, pegada por un lado a la tapa y por el otro al cuerpo del libro. Esta puede ser de color o decorada
Hojas de respeto: la o las hojas en blanco que van entre las de guarda y el cuerpo del libro. Esta puede ser una sola, pero también dos o tres, dependiendo del volumen (tamaño en páginas) y del tipo de libro.

Esperamos que esta entrada llegue el mayor número posible de diseñadores... pero también de encuadernadores! Y no seguir relacionándonos -trabajando juntos- como perros y gatos...