TIEMPOS DE TRABAJO

TIEMPOS DE TRABAJO

 

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En todo lo referente a los tiempos de trabajo, tanto encuadernadores como restauradores de libros a menudo nos enfrentamos a dos tipos de situaciones: cuando algunos clientes llaman para pedir, por ejemplo, una encuadernación de tapa dura y en cuero a entregar en tres días; o bien la de alumnos que, impacientes, consideran que un par de horas de prensa para sus libros es tiempo más que suficiente.

Al contrario del segundo caso, el primero es mucho más difícil. Los alumnos al menos tienen la oportunidad de descubrir por sí mismos la importancia de esos tiempos a través del resultado final de sus trabajos. Muchos clientes, en cambio nunca llegan a entenderlo.

Y eso es frustrante; eventualmente comprensible pero frustrante, al fin y al cabo, porque no revela más que una profunda ignorancia acerca de lo que significan un trabajo y un oficio manuales.

Para todos ellos: los tiempos de los que resulta un trabajo bien hecho jamás son arbitrarios; por el contrario, son parte fundamental tanto de su realización como del resultado final. Un encuadernador sin tiempo sólo hace cuadernos; sólo uno que sí lo tiene hace libros.

Encuadernar es como armar un rompecabezas cuyas piezas fuesen de origen diverso -madera, cerámica y metal, por ejemplo-. Al comienzo el trabajo es sólo eso, un rompecabezas, un montón de fragmentos que se van juntando en los lugares correctos… como puedan. Sin embargo, cuando aparece el factor tiempo, esas piezas comienzan a ajustarse unas con otras: el papel de las hojas se acomoda en la costura que lo sostiene, la costura se tensa para adaptarse al lomo, el lomo se afianza para que se afirme en él el cartón de las tapas, las tapas apuntalan el cuerpo del libro, la piel -o la tela- envuelve e inmoviliza cada una de las partes y la prensa, se encarga del resto; es decir del ensamble final.

¿Un día? No. ¿Tres? Tampoco. ¿Cinco? Tal vez. ¿Entonces cuánto? El tiempo que se requiera.

El tiempo necesario para que una encuadernación pueda convertirse en algo más que sólo un montón de materiales y piezas unidas de alguna manera.

El tiempo necesario para que esa encuadernación llegue a tener vida propia.