II FESTIVAL DEL LIBRO DE ARTISTA

II FESTIVAL DEL LIBRO DE ARTISTA

 

Por estos días se está desarrollando en Santiago el II Festival del Libro de Artista, organizado por La Oficina de la Nada y el Campus Creativo de la Universidad Andrés Bello (UNAB), a través de dos exposiciones y diversas actividades como lanzamientos, conferencias, talleres y otros.

El tema de esta segunda versión, titulada Destruir para escribir, destruir para leer, reúne obras creadas bajo la perspectiva de libros ignorados, abandonados, maltratados y destruidos que, sin embargo, rescatados por las manos de los distintos artistas, vuelven a la vida convertidos en libros nuevos.

Las imágenes de esta entrada corresponden a la exposición del Campus Creativo de la UNAB (Purísima 225 Providencia, Santiago), la que cuenta con trabajos de destacados artistas tanto extranjeros como nacionales

Para mayor información y conocer el programa del Festival, visitar http://www.hoyensantiago.cl/2018/08/24/ii-festival-libro-artista-destruir-escribir-destruir-leer

LIBRO DE ARTISTA

¿DEBE UN LIBRO DE ARTISTA PARECER UN LIBRO?

 

Does Book Art Have to Resemble a Book?: entrevista del Chicago Art Magazine, -noviembre de 2010 en la sección Artículos Destacados- a los artistas Melissa Jay Craig y Brian Dettmer. Por Stephanie Cristello.

 

¿Debe un Libro de Artista parecer un libro? No, no es usted el único en preguntarse eso. Las primeras interacciones con Libros de Artista suelen ser algo extraño; lo primero que nos preguntamos es cómo diablos puede eso ser considerado un libro.

La respuesta a la cual siempre recurro es: “Es un libro porque el artista dice que lo es”. Pero esa respuesta parece demasiado fácil; es como si quisieran engañarme. Esos objetos son tallados, deformados, torcidos y doblados, quemados también, lo que se quiera, e incluso algunos son completamente ilegibles: ¿en dónde quedamos, entonces, cuando nos enfrentamos a ellos?

Como artista yo misma, he estado expuesta a los Libros de Artista desde hace ya algún tiempo; y el debate sobre lo que constituye un libro suele ser discutido de manera más bien frecuente entre artistas. Esta entrevista trata de dos que trabajan en el ámbito de los Libros de Artista desde una perspectiva más escultórica; a continuación presentamos tres cosas que usted debería saber sobre este medio y su rol en la tercera dimensión:

¿Debe un Libro de Artista parecer un libro?

“Una obra purede ser considerada un Libro-Objeto o un Libro de Artista porque su forma se asemeja a un libro, o bien sólo por los materiales elegidos, o por un enfoque o proceso,” comienza el artista Brian Dettmer, nacido en Chicago. “No creo que un libro pueda dejar de ser un libro, así como la madera nunca deja de ser madera, sin importar cuánto se manipule.” Y si usted mira la obra de Dettmer, verá porqué. Su enfoque escultórico del Libro de Artista es sorprendentemente evocador y autónomo, ya que todas sus obras son o fueron libros al comienzo, en el momento de ser concebidas.

  Brian Dettmer

Brian Dettmer

A través de un proceso intensamente físico, Dettmer desafía nuestras concepciones de un libro, especialmente cuando se enfrenta con el ámbito más amplio del Arte Tridimensional. “Sí, alterar un libro puede removerlo de su forma original. ¿Hasta qué punto? Bueno, todo depende de la obra. Es difícil definir exactamente el momento o movimiento en que sucede exactamente... Mientras más lo manipulo, más se aleja de la forma de un libro, pero nunca deja de mantener su densidad, materialidad y riqueza de información, imágenes y texto, lo cual es, creo yo, la verdadera esencia* de un libro,” explica.

¿Cómo define un libro?

Melissa Jay Craig, otra artista de Chicago cuyo trabajo con los libros se basa principalmente en las instalaciones, dice: “Si el objeto me hace pensar en un libro, si de alguna manera evoca el libro en mi conciencia, ya sea intelectual o visceralmente -o idealmente ambos-, estoy más que satisfecha en llamarlo un libro.”

Así, Craig trabaja con la creación de ambientes; su trabajo es relativo al espectador, ya que utiliza las escalas para implementar el concepto de la esencia* del libro. “Elegir abrir un libro es esencialmente similar a entrar voluntariamente en un espacio; te mueves a través de ambos, observas lo presentado y ensamblas sus contenidos en un significado que interpretas a partir de la información que absorbes.”

Melissa Jay Craig

Al emparejar un entorno elemental a modo de filtro para visualizar el concepto de lectura de un libro, surgen preguntas dentro del género mismo de los Libros de Artista, especialmente cuando se trata de ver la legibilidad y el rol del artista en su autoría.

¿Debe el libro ser legible?

“La legibilidad se pierde en mi trabajo, o se desplaza, o se limita a lo que yo decido utilizar y exponer. Me encanta exponer textos fragmentados en un entorno nuevo. Los significados cambian o se abren de una forma poética al espectador,” reflexiona Dettmer.

Para la mayoría de los artistas, la legibilidad es más que nada una reacción sensorial que naturalmente ocurre cuando se interactúa con la obra; se convierte en una suerte de intuición ineludible que todos los artistas deben considerar: la relación entre la obra y la audiencia. Para los Libros de Artista en particular, la legibilidad es más bien una elección personal que, mientras más enfatizada u omitida sea, de más maneras distintas puede influir en el contenido.

Después de trabajar con Marilyn Sward, co-fundadora y directora de Paper Press -una organización sin fines de lucro que finalmente se fusionó con el Columbia College para convertirse en el Center for Book and Paper Arts-, la obra de Craig con papel se originó en la idea de la traducción. “Mi interés surgió inicialmente al advertir que, repentinamente, me había vuelto casi sorda. Por muchos años creí que estaba escuchando cuando, de hecho, había aprendido a leer los labios”, dice Craig. “La legibilidad o, más bien, la comprensión de lo que la lectura puede ser, es para mí una área fundamental de investigación. Nuestras inteligencias sensoriales me intrigan, particularmente por las múltiples lecturas inconscientes que estamos constantemente entablando; y también nuestras habilidades innatas, frecuentemente denigradas por ser ‘meramente’ intuitivas.”

Quizás el enfoque más interesante de los Libros de Artista como obras artísticas tridimensionales es su habilidad de transmitirse al espectador desde el medio mismo hasta su mensaje, y la manera en que el significado es constantemente irradiado a través de su materialidad. O tal vez es una intimidad subyacente, que se vuelca en esas formas esculturales y las revoluciona, lo que nos toma por sorpresa y nos atrae hacia ellas. De cualquier manera su canto de sirena es cautivador. Es una mirada refrescante sobre la relación que puede y debe ser construida entre la creación y su audiencia, el artista y el espectador. Sentimentalidad y autoridad inmensa: eso es lectura en la tercera dimensión.

* Bookness o book-ness en el original, término en estricto rigor intraducible al español 


Traducción del inglés (inglés coloquial): Nahual Lhorente/Francisca García. Las imágenes de las obras de B. Dettmer fueron tomadas en Google y las de Melissa J. Craig en su sitio web. Entrevista original (en inglés) del Chicago Art Magazine aquí

DEFINICIONES

DEFINICIONES

 

En el mundo de los libros y la encuadernación existe un debate de larga data pero que, en los últimos años y con la masificación de las artes y los oficios, se ha vuelto recurrente: ¿qué es un libro de artista? ¿Y un libro objeto? La discusión es internacional y lo cierto es que no hay una sola, única respuesta; basta con buscar ambos términos en Google para encontrarnos con un sinnúmero de interpretaciones. Ninguna es incorrecta; sin embargo, a menudo la amplitud o vaguedad de muchas de ellas hace difícil entenderlas. Es por esto que hoy compartimos definiciones que, si bien no pretenden aportar nada nuevo, buscan precisar -de manera muy elemental- el concepto: más que nada para quienes nada saben sobre el tema, pero también como punto de partida de una investigación mayor*.

ENCUADERNACIÓN ARTÍSTICA: libro de formato tradicional pero cuya encuadernación se relaciona estrechamente con el contenido de la obra:

LIBRO DE ARTISTA: libro, encuadernado o no, que contiene una obra gráfica en particular (ilustraciones, grabados, fotografías, etc.), un texto editado de manera no tradicional o ambas cosas:

LIBRO OBJETO: obra artística creada a partir de la definición primera del término libro, esto es soporte de escritura. Con sólo esta premisa en común, los libros objeto se pueden presentar bajo un sinnúmero de formas, tamaños y variantes:


* Desde luego se trata de nuestra propia interpretación, es decir, de lo que creemos que son, o deberían ser, cada uno de los tres conceptos, particularmente los dos últimos (y actualmente los más controvertidos)

LIBRO Y ENCUADERNACIÓN: INTERPRETACIONES

L I B R O   Y   E N C U A D E R N A C I Ó N:  I N T E R P R E T A C I O N E S

 

Como ya sabemos, encuadernadores hay muchos, pero maestros en el arte y el oficio de la encuadernación, en cambio, muy pocos. Es decir, maestros que son grandes encuadernadores y, al mismo tiempo, grandes artistas capaces de ilustrar e interpretar con incomparables maestría y creatividad el contenido del libro sobre el cual están trabajando.

Y es que la dupla maestría -perfecto dominio del oficio- y creatividad no es siempre está presente. Hay muchos encuadernadores dueños de una habilidad y una destreza incomparables, pero cuya creatividad o sentido estético brillan por su ausencia; así mismo, otros poseen una imaginación y un sentido estético asombrosos, pero un oficio no siempre perfecto.

Desde luego hay grande excepciones; y esto sucede porque, a veces, la pura creatividad, por sí sola, es capaz de colmar cualquier carencia a nivel técnico. Es el caso de artistas que no son encuadernadores -es decir, que tienen escaso o ningún dominio sobre el oficio- pero cuyo trabajo resulta siempre perfecto.

Para ilustrar lo anteriormente dicho, presentamos en esta entrada algunos ejemplos* -todos excepcionales- de trabajos muy distintos entre sí, tanto en estética como en formato y técnica: cuál es más bello, interesante o traduce mejor el mensaje contenido... eso dependerá de la mirada de cada uno.

*Todas las obras -las imágenes- salvo Hunger, de Richard Minsky, fueron tomadas del Guild of Bookworkers, organización nacional norteamericana de las artes del libro y cuyas exposiciones en línea ya hemos mencionado anteriormente.

REGALOS DE NAVIDAD

R E G A L O S   D E   N A V I D A D

 

Diciembre. Navidad. Época de fiesta, celebraciones... y regalos. Pero hay veces en que llegamos a fin de año con los bolsillos vacíos. O bien queremos regalar, para variar un poco, algo distinto y especial. En mi caso particular sucedieron ambas cosas... y la inspiración llegó gracias a mi compañera de taller, Valentina Rodríguez, a quien un cliente le había encargado hacer un 'libro-caja' para ¡esconder dinero en su biblioteca! Buena idea, por lo que no tardé en poner manos a la obra. ¿Resultado? Dos libros-cajas en los que probablemente nunca se pondrá dinero, pero tal vez sí más de un secreto:

El primer libro iba destinado a un poeta que alguna vez realizó un master relacionado con la poesía visual en Londres, por lo que escogí el libro Curiosities of Literature, de Isaac Disraeli.

El segundo, pensado para una mamá de cuatro niños, son en realidad cuatro libros: La isla enamorada, de Jacqueline Balcells, Los cuatro amores, de C. S. Lewis, La bien amada, de Thomas Hardy, y El Libro del Buen Amor, de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita. El motivo de la selección, en este caso, fue porque la destinataria del regalo es una mamá muy querida por su familia, sus cuatro hijos y sus amigos. Y porque, además, es mi hermana...